Mostrando entradas con la etiqueta fotos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fotos. Mostrar todas las entradas

jueves, 20 de diciembre de 2007

Cutre concurso de afotos: 4. Va a llover


Voilà Segovia el primer día que salí a ver la ciudad en plan guiri.
Esas nubes tan negras encima de la catedral y ese policía tan serio plantado en medio de los dos coches con sus respectivas sirenas hacen que parezca una de esas pelis tan malas de catástrofes naturales.

sábado, 15 de diciembre de 2007

Cutre concurso de afotos: 3. Highway to hell.


Como todos estáis subiendo afotos de cielos azules y claritos, mi tercera foto es de un cielo oscuro con nubes negras. Las farolas a ambos lados de la carretera le dan un puntillo tenebroso a Madrid a la hora a la que ponen las calles.

martes, 4 de diciembre de 2007

Cutre concurso de afotos: 2. En Madrid, hasta el atardecer explota.


Me apoyo en el cristal y cierro los ojos. Voy pensando que qué bien que vuelvo a casa otra vez, que me quedo hasta el viernes, que qué habrá hecho mi madre de cenar y en lo rápido que me he acostumbrado a ir de un lado para otro sin apenas pensar. Me voy quedando dormida despacito. Me arrulla el motor y el tembleque del cristal me mece.

Voy dejando que se mezclen lo que hay a un lado y a otro de la fina cortinilla que nos separa de los sueños y es así es como… La hostia!! ¿Y esos colores tan raros? La cámara del móvil!!

Así ha salido la foto esta tarde en algún lugar entre Madrid y Segovia.

sábado, 1 de diciembre de 2007

Cutre concurso de afotos: 1.Cielo del tío pintado



Eso es Segovia. Más adelante está el acueducto.

Soy tan vaina que siempre que paso me inflo a reírme yo sola con el nombre de la calle. El otro día me dio por hacerle una foto para enseñársela a otra gente de risa fácil y descojonarnos todos en el cafetería de la facultad. Cosas de la vida: salió un poco el cielo. Un cielo muy azul con unas nubes demasiado blancas considerando que hacía esos días un tiempo de mil demonios y casi me daban ganas de llevar una barca, un fuelle y unos remos en el bolso. Pasó lo típico: el único día que salí de casa equipada con guantes, bufanda, paraguas y chubasquero; se arregló el tiempo. Y salió el sol. Y ese día hice la foto.