A principios de octubre nos dijeron en clase que abriéramos un blog, que colgáramos lo que nos diera la gana o que no colgáramos nada. Yo ya tenía uno, pero no recordaba la contraseña, así que hice este.
Por fin he descubierto el verdadero sentido de mi blog, de mi intento de blog. Resulta que estas cosas sirven para movilizar a la gente, es decir, que haciendo un buen trabajo y teniendo el don la comunicación, se pueden hacer grandes cosas.
El caso, uno de los objetivos que se supone que tiene que alcanzar un alumno de una cierta asignatura (sé que es terriblemente poco concreto, pero no puedo decir más) es adquirir, o poseer de forma innata, lo mismo da, esta capacidad de generar opinión pública. Y demostrarlo. En otras palabras, tiene que escribir, levantar pasiones y atraer a todo tipo de público que discuta y monte la de dios en la red defendiendo cualquiera que sea su posición.
Hay una condición, no podemos comentarnos entre nosotros, ni a nosotros mismos, para demostrar que lo hemos conseguido. Esto quiere decir que tenemos que ir dejando señales luminosas, sonoras o de humo a la gente para que llegue hasta nuestra morada virtual y escribir sobre temas interesante que todo el mundo pueda comentar.
Ahora es cuando entras en juego tú, que estarás en tu casa flipando con lo absurdo de este planteamiento. Si has llegado porque yo he comentado en tu blog, sé bueno y pásate de vez en cuando a opinar sobre cualquier cosa que haya decidido escribir, que en febrero alguien pasará por aquí a comprobar que mis habilidades sociales son las adecuadas.